Una de las afecciones gástricas más comunes en el ser humano es la apendicitis, o inflamación del colon. En realidad, el apéndice es un tubo sin salida de tejido, al final del intestino grueso, del lado inferior derecho del abdomen.   

Por lo general, la apendicitis se origina por una obstrucción, lo cual produce un exceso de secreciones y cese de la resorción. Si bien, aumenta la presión intraapendicular, también se lastima la mucosa del intestino y el espesor de la pared. Las bacterias se multiplican complicando la cavidad peritoneal, produciendo una inflamación y consecuente infección. Esta afección cuando no es tratada, por lo general termina haciendo una perforación de la pared apendicular y una peritonitis aguda.

Los bloqueos que producen la apendicitis pueden ser por materia fecal, cuerpos extraños o por tumores. El síntoma principal de la apendicitis es un dolor agudo en el centro del abdomen o del lado inferior derecho, pero también pueden tener otros síntomas como:

  • Hinchazón e hipersensibilidad del abdomen
  • Náuseas
  • Vómito
  • Diarrea o estreñimiento
  • Fiebre
  • Incapacidad de eliminar gases